Maestro, cuida a tus alumnos como a Jesús

retiro 5

Homilía a docentes (Oakhill Pilar, 2014)

María, Madre y Maestra

María es protagonista, no porque ella quiera aparecer, ser apreciada, sino porque ella hace posible la obra de Dios; a través de Ella Dios nos muestra su amor incondicional.

María no solo concibe pasivamente por obra del Espíritu Santo. No solo gesta durante 9 meses, no solo da a luz. Ser madre no es solo quedar embarazada y parir. Ser madre dura toda la vida; es acompañar al Hijo toda la vida. Y Ella se compenetró con su Hijo de la mejor manera posible, en cuerpo y alma. Se entregó totalmente a su Hijo, que es su Dios.

Ella fue Madre y Maestra.

Paralelismo con nosotros, que somos maestros, que tenemos la misión de dar la vida y enseñar a vivir a estos chicos. Porque no somos simples canales de transmisión de conocimientos enciclopédicos, no somos enciclopedias andantes a las que se pulsa un botón y sale la lección de matemáticas, inglés o science…

Enseñamos a vivir, a afrontar la vida, a buscar la verdad a amar la belleza, a ayudar y respetar al compañero, a superar el cansancio, el tedio y el egoísmo.

Y lo hacemos junto con su familia, apoyando a la familia: les enseñamos a rezar, a ser honrados y trabajadores, a luchar por mejorar la patria.

Maestro: con tu vida, con tu caminar, con tu mirada… das a luz y guías en la vida a estos chicos. Dios te los ha confiado, ha confiado en ti, ha puesto esos tesoros, diamantes en bruto, en tus manos para que los cuides, los pulas, los des valor, les ayudes a que saquen todo su valor.

Ser maestro es mucho más que una profesión; es una misión y una vocación; un regalo y una gran responsabilidad. Tienes en tus manos el futuro de la familia, de los pueblos, de la empresa, de la patria.

Tienes en tus manos a Jesús chiquito. ¡Cuídalo! Como María. ¿Qué vas a hacer con Él?

“A mí me lo hicisteis” Mt 25. A mí me enseñasteis… a rezar, a ser generoso, a ser comprometido, a ser honesto, a ser esforzado. Me enseñaste a ser feliz, que es amar comprometidamente.

Maestros, tenemos en nuestras manos a Jesús.

Maestro cristiano, te pareces mucho a María, porque Dios a ti te pide de forma especial que colabores con Él para que Dios nazca y viva en muchos corazones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s